Entrega de vídeo
La versión vertical se entrega como una pieza más de la boda y en el mismo enlace que el tráiler y la película, no en un envío aparte. Se exporta en MP4 con códec H.264 a 1080x1920 píxeles (relación 9:16), dura entre 15 y 60 segundos, lleva los subtítulos quemados y se sube a su propia escena con un nombre que diga qué es. Así la pareja tiene todo en un sitio y no acaba recortando a mano un trozo de la película para publicarlo.
En esta guía tienes para qué sirve de verdad la pieza vertical y qué no sustituye, cómo exportarla sin que el encuadre se coma las caras, cuántas versiones conviene entregar, dónde colocarla dentro de la galería para que nadie descargue la equivocada y qué dejar escrito antes de la boda para no regalar trabajo extra.
Actualizado: septiembre 2026
Una versión vertical de boda es una pieza corta montada en 9:16 para verse a pantalla completa en el móvil y publicarse en redes. No es un formato de archivo distinto ni una calidad inferior: es otro encuadre y otro montaje, pensado para un visionado de pocos segundos, muchas veces sin sonido y con el pulgar listo para pasar al siguiente vídeo.
Lo que no es: un sustituto del tráiler. El tráiler horizontal de uno a tres minutos sigue siendo la pieza que la pareja enseña con calma, la que se ve en el televisor del salón con la familia. La vertical es la que se publica. Si entregas solo la vertical, la pareja se queda sin la pieza que se ve entera; si entregas solo la horizontal, alguien acabará recortándola en el teléfono y publicando tu trabajo con las cabezas cortadas.
Ese recorte casero es el motivo real por el que conviene entregar la vertical tú. Cuando la pareja improvisa el formato, el resultado que circula por el entorno de la boda lleva tu nombre y no lo has montado tú. En Revea vemos que el vídeo es lo que más se comparte de una entrega, así que la pieza que se comparte más veces merece salir de tu línea de tiempo, no de un recorte automático.
El entregable es MP4 con códec H.264, 1080x1920 píxeles y audio AAC estéreo, manteniendo los fotogramas por segundo del material original (24, 25 o 30) para que el movimiento no se altere. Si grabas en 4K puedes exportar la vertical a 2160x3840, pero para redes el aporte es discutible: el 1080x1920 se sube más rápido y se ve igual en un teléfono. Los códecs de edición no son entregables de cliente.
El encuadre es donde se decide si la pieza funciona. Reencuadrar no es recortar por el centro: en un plano abierto de ceremonia, el centro suele ser el pasillo vacío y los novios quedan fuera. Trabaja plano a plano, decidiendo qué parte de cada uno sostiene la vertical, y descarta los planos que solo tienen sentido en horizontal. Un plano general de la finca al atardecer, cortado a 9:16, deja de contar nada.
Deja margen arriba y abajo. Las interfaces de las redes superponen textos, botones y perfiles sobre los extremos de la pantalla, así que cualquier elemento importante pegado al borde queda tapado. Si añades títulos o el nombre de la pareja, colócalos en la franja central. Y quema los subtítulos cuando haya voz: buena parte de las reproducciones ocurren sin sonido, y una declaración preciosa sin subtitular es una declaración que nadie oye.
Sobre la duración: entre 15 y 60 segundos es el rango que aguanta el visionado completo. Por debajo de 15 no da tiempo a construir nada; por encima de un minuto, la caída de atención se nota y la pieza deja de funcionar como anzuelo hacia el tráiler.
Una por boda cubre el caso normal, y hasta tres si el servicio lo incluye. Más de tres se convierte en una carpeta que la pareja no revisa y en horas de montaje que no has cobrado. Cuando entregues varias, que cada una tenga un propósito distinto: el resumen emocional del día, un momento concreto de la ceremonia y un plano de fiesta funcionan mejor que tres variaciones del mismo montaje.
Ten en cuenta también quién publica. La pareja sube la pieza una vez, quizá dos, en los días siguientes a la entrega; tú publicas en tu perfil con otro criterio y otro calendario, y para eso te sirve tu propio máster.
Si el vertical no entra en tu servicio, trátalo como el extra que es: pieza aparte, precio aparte y dicho antes de la boda. La alternativa habitual —montarlo gratis porque "es un momento"— acaba siendo estándar de la casa en cuanto la segunda pareja lo pide porque lo vio en el perfil de la primera.
La regla es un enlace por boda. El error clásico es mandar la vertical por mensajería el mismo día que la montas, la película por otro enlace de transferencia meses después y el tráiler por un tercero. A los seis meses no queda ninguno vivo y la pareja te escribe pidiendo todo otra vez. Si las tres piezas están en la misma galería, el enlace que compartiste en marzo sigue sirviendo en septiembre.
Dentro de la galería, dale su sitio. Una escena propia al final, llamada "Para redes" o similar, con la pieza vertical dentro y el nombre del archivo diciendo qué es y en qué formato está. El tráiler horizontal se queda arriba —o como portada en vídeo, si quieres que sea lo primero que se ve al abrir— y la película completa y los documentos íntegros van en su escena, más abajo. Cada cosa donde se espera encontrarla.
La reproducción y la descarga son dos cosas distintas y conviene que las dos funcionen. En Revea el vídeo se reproduce dentro de la galería en streaming adaptativo hasta 4K, así que la pareja puede enseñar la pieza desde el móvil sin descargar nada ni gastar datos; para publicar, descarga el archivo original con un toque. Ese doble camino evita el escenario más incómodo: alguien intentando bajar la película entera desde el metro para poder publicar quince segundos.
Si quieres que la vertical llegue solo a la pareja y no a los 200 invitados que abrirán la galería pública, comparte el enlace de esa escena en lugar del enlace general. Es el mismo mecanismo que se usa para mandar la ceremonia a la familia que no pudo asistir, y te ahorra explicar por qué hay una pieza que no encaja con el resto de la entrega.
En el contrato van tres cosas: qué piezas entran en el servicio con su duración aproximada, en qué plazo llega cada una y quién puede publicar qué. Un plazo único para "el vídeo" garantiza el malentendido, porque la pareja lo leerá pensando en la pieza que más le importa y tú lo habrás escrito pensando en otra. Con la vertical el desfase es mayor todavía: se espera en días, la película en meses.
El permiso para publicar merece su propio párrafo. Tú vas a querer subir la pieza a tu perfil y la pareja va a querer subirla al suyo, y las dos cosas conviene dejarlas recogidas por escrito antes de la boda, con el margen que quieras darte si alguien pide discreción. En Revea subes tu propio contrato en PDF, colocas los campos encima y los dos novios reciben su enlace a la vez y firman en paralelo desde el móvil, así que ese acuerdo puede cerrarse el día de la reserva. Para la redacción concreta de las cláusulas, tu asesoría.
Después de entregar, mira si la pieza se usa. Las analíticas de cada galería registran visitas, descargas y el mix de dispositivos, y recibes un aviso por email en la primera visita de tu cliente y un resumen diario de descargas los días que las hay. Si la vertical se descarga y la película no, sabes qué formato está trabajando para tu marca; si no se descarga ninguna de las dos, el problema está en el email de entrega, no en el montaje.
Si vas a montar una vertical, sabrás qué planos necesitas cerrados. Reencuadrar en montaje es más fácil cuando el plano ya se grabó pensando en los dos formatos.
MP4 H.264, entre 15 y 60 segundos, subtítulos quemados y margen arriba y abajo para que las interfaces no tapen nada importante.
La misma galería donde están el tráiler y las fotos, en una escena propia para piezas de redes y con el nombre del archivo bien puesto.
El de la galería si la pieza es para todos, el de la escena si es solo para la pareja. Sin envíos sueltos que caduquen en una semana.
Ábrela desde tu propio teléfono antes de enviar y revisa a los días las visitas y descargas para saber si la pieza se está usando.
MP4 con códec H.264 a 1080x1920 píxeles (9:16), audio AAC estéreo y los mismos fotogramas por segundo que el material original. Es el formato que se reproduce en cualquier teléfono y el que aceptan las redes sin recomprimir de más. Los códecs de edición se quedan en tu flujo de trabajo.
Entre 15 y 60 segundos. Por debajo no da tiempo a construir una idea y por encima del minuto la atención cae, que es justo lo contrario de lo que buscas: la vertical funciona como anzuelo hacia el tráiler completo, no como sustituta de la película.
No con un recorte automático. El centro de un plano horizontal suele ser el fondo, no las personas, así que el resultado deja a los novios fuera de cuadro. Hay que reencuadrar plano a plano y descartar los que solo funcionan en horizontal, como los generales muy abiertos.
Sí, normalmente va con el tráiler, en las semanas siguientes a la boda, porque es cuando la pareja quiere publicar algo. La película completa llega después, entre 3 y 12 meses según tu carga de trabajo. Lo que conviene es que las tres piezas acaben en el mismo enlace.
En una escena propia al final, dedicada a las piezas para redes, con el archivo nombrado por lo que es. El tráiler se queda arriba o como portada en vídeo, y la película y los documentos íntegros van en su propia escena. Así nadie descarga la pieza equivocada.
Depende de si la incluyes en el servicio. Si no está incluida, es una pieza extra con su precio y así debe constar en el contrato, no negociarse por mensajes después de la boda. Montar una vertical de calidad exige reencuadrar y subtitular, no es exportar otra vez el tráiler.
Por las analíticas de la galería: visitas, descargas y desde qué dispositivo entran. Recibes además un email en la primera visita de tu cliente y un resumen diario de descargas los días en que las hay, así que sabes si la pieza se ha bajado sin tener que preguntar.
Galerías con vídeo en streaming adaptativo hasta 4K, escenas para separar cada pieza, enlaces por escena y analíticas de descargas. Prueba Revea 30 días gratis, sin tarjeta.
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