Entrega de vídeo
El tráiler y la película de boda se entregan por separado y en dos momentos distintos: primero el tráiler, de uno a tres minutos, en las semanas siguientes a la boda; después la película completa, que en España suele llegar entre 3 y 12 meses más tarde. Lo que no conviene separar es el sitio: las dos piezas van a la misma galería y al mismo enlace, la corta primero y la larga debajo, para que la pareja no tenga que buscar dos correos distintos.
Aquí tienes por qué ese orden funciona, cuánto dura y qué entra en cada pieza, en qué formato entregarlas, cómo presentarlas para que nadie se pierda entre versiones y qué dejar escrito en el contrato antes de la boda para que los dos plazos estén pactados.
Actualizado: agosto 2026
El tráiler no es un adelanto de cortesía: es la pieza que se comparte. Las semanas posteriores a la boda son las únicas en las que todo el entorno de la pareja sigue hablando del día, y una pieza de dos minutos circula por los grupos de familia y por redes sin fricción. Una película de media hora, en ese mismo momento, casi nadie la ve entera de una sentada.
Para ti, entregar pronto la pieza corta resuelve además el problema del silencio. El montaje largo se lleva meses de trabajo y ese hueco es donde aparece el "¿se sabe algo?" cada dos semanas. Si la pareja ya tiene algo suyo en la mano, la espera de la película deja de ser una espera en blanco.
Hay un tercer motivo, puramente comercial. Cada persona que abre ese tráiler está viendo tu trabajo con la boda todavía reciente, que es justo cuando otras parejas del entorno empiezan a buscar proveedor. La pieza corta trabaja para ti durante los meses que tardas en terminar la larga.
Las duraciones habituales en bodas están bastante asentadas y conviene respetarlas, porque cada pieza responde a un uso distinto. El tráiler va de uno a tres minutos y funciona como resumen emocional: los mejores planos, la música y poco más. El resumen o highlight se mueve entre cinco y diez minutos y ya cuenta el día con principio y final. La película completa suele ir de veinte a sesenta minutos, con los tiempos reales del día y las voces de la gente.
Aparte de esas tres, hay una cuarta categoría que conviene no mezclar: los documentos íntegros. La ceremonia entera, los discursos del banquete o el primer baile sin cortes no son piezas narrativas, son registro. Se entregan porque la pareja los quiere, pero puestos junto al tráiler solo confunden. Lo natural es dejarlos en su propia escena, al final, claramente etiquetados.
Define en qué se diferencia lo que tú ofreces antes de vender el servicio. La mayor parte de las discusiones de entrega en vídeo no vienen del plazo, sino de que la pareja esperaba la ceremonia completa y ha recibido un resumen de siete minutos, o al revés.
Para la entrega al cliente, MP4 con códec H.264 a 1080p o 4K es la respuesta en prácticamente todos los casos: se reproduce en cualquier navegador, móvil o televisor sin que nadie instale nada. Los formatos de edición y los másteres en códecs intermedios no son entregables de cliente; son material de trabajo y su sitio es otro.
La confusión frecuente es creer que hay que elegir entre calidad y comodidad. No hace falta: en una galería preparada para vídeo, la pieza se reproduce en streaming adaptativo hasta 4K, ajustándose a la conexión de cada persona, y la descarga entrega el archivo en calidad original cuando la pareja quiere su copia. Ver online cubre las veinte veces que se enseña la película; la descarga, la copia que se guarda.
Si además preparas una versión vertical para redes, trátala como una pieza más de la entrega y no como un sustituto del tráiler. Es el mismo criterio que con los documentos íntegros: cada versión, en su sitio y con su nombre, para que nadie descargue la equivocada.
El error más común no es de montaje, es de entrega: mandar el tráiler por un enlace en marzo y la película por otro en septiembre. Seis meses después, el primero ha caducado, nadie recuerda dónde estaba y te toca reenviarlo. Una sola galería que se va completando resuelve las dos cosas de golpe, porque el enlace que compartiste en marzo sigue siendo el bueno en septiembre.
Dentro de la galería, el orden importa. La pieza corta arriba, incluso como portada en vídeo para que sea lo primero que se ve al abrir; después las fotos por escenas; y la película completa y los documentos íntegros en su propia escena, más abajo. Cuando entregues la pieza larga, súbela a esa galería y avisa por email: la pareja vuelve al mismo enlace de siempre y encuentra el día entero, foto y vídeo juntos.
Esa estructura también te sirve para compartir por partes. Si la familia que no pudo asistir quiere solo la ceremonia, puedes darles el enlace de esa escena en lugar del acceso a la boda completa, y el resto queda donde estaba. Y las analíticas te dicen si han entrado y si han descargado, con aviso en la primera visita, así que no tienes que preguntar si ha llegado.
Los dos plazos van por separado en el contrato, con fecha máxima cada uno: tráiler en X semanas desde la boda y película en Y meses. Un plazo único para "el vídeo" es una fuente garantizada de malentendidos, porque la pareja lo interpretará como el plazo de la pieza que más le importa y tú lo habrás escrito pensando en la otra.
Junto a los plazos, deja definidas las piezas: cuáles entran en el servicio, cuánto dura aproximadamente cada una y en qué formato se entregan. Si la ceremonia íntegra o la versión vertical son extras, dilo ahí, no en el email de entrega. Una condición firmada en la reserva es normal; la misma condición explicada nueve meses después parece una excusa.
Cuanto antes quede firmado, menos se arrastra. En Revea subes tu propio contrato en PDF, colocas los campos encima y los dos novios reciben su enlace a la vez y firman en paralelo desde el móvil, así que el acuerdo puede cerrarse el mismo día de la reserva sin imprimir ni escanear nada.
Monta la galería de la boda con su portada y su diseño antes de tener nada montado. Ese enlace será el definitivo durante todo el proceso.
Sube la pieza corta, ponla arriba o como portada en vídeo y manda el enlace. Es lo que la pareja va a compartir en los primeros días.
Las fotos por escenas llegan normalmente antes que la película. Van a la misma galería, así que el enlace ya compartido se enriquece solo.
Sube la pieza larga y los documentos íntegros a su propia escena y manda un email corto. Mismo enlace, ahora con la boda completa.
No, lo habitual es entregarlos por separado. El tráiler sale en las semanas posteriores a la boda, cuando la pareja quiere enseñar algo, y la película completa llega después, entre 3 y 12 meses según la carga de trabajo. Lo que sí conviene es que las dos piezas acaben en el mismo enlace.
Entre uno y tres minutos. Es la duración que aguanta el visionado en el móvil y la que hace que la pieza se comparta en los grupos de familia. Por encima de cuatro minutos deja de ser un tráiler y pasa a ser un resumen, que es otra pieza con otro propósito.
En España lo habitual es entre 3 y 12 meses tras la boda. El montaje largo exige sincronizar varias cámaras y el audio, construir la narrativa, etalonar y sonorizar, y en temporada alta cada boda entra en cola detrás de las anteriores. Sea cual sea tu plazo real, ponlo por escrito en el contrato.
MP4 con códec H.264 a 1080p o 4K. Se reproduce en cualquier navegador, móvil o televisor sin instalar nada. Los códecs de edición y los másteres se quedan en tu flujo de trabajo: si la pareja los pide, van por un envío aparte, no dentro de la entrega.
En una galería. Un enlace de transferencia caduca en días y obliga a descargar varios gigas antes de ver nada. En una galería el vídeo se reproduce al instante en streaming hasta 4K, la descarga sigue disponible si la activas y el mismo enlace vale para el tráiler de marzo y para la película de septiembre.
Solo si están en tu servicio, y siempre separados de las piezas montadas. La ceremonia íntegra y los discursos son registro, no narrativa: mezclarlos con el tráiler confunde a quien abre la galería. Ponlos en su propia escena, al final y bien etiquetados.
Usando un único enlace para toda la boda en vez de un envío por pieza. Si la galería es la misma desde el principio, el enlace que compartiste con el tráiler sigue funcionando meses después y ya contiene las fotos y la película. Además puedes ver si han entrado, sin preguntar.
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