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Cómo hacer que tu galería de entrega trabaje como portfolio

La galería de entrega no sustituye a tu portfolio, pero es la página tuya que más gente mira. Para que trabaje como escaparate necesita tres cosas: tu marca en lo que el invitado ve, un avance público con unas pocas fotos y una forma clara de contactarte desde ahí.

En esta guía tienes qué parte de una boda entregada puede ser pública y con qué permiso, cómo preparar la galería para que venda sin convertirla en un anuncio, cómo usar el enlace de invitados como canal de captación, qué medir para saber si funciona y los errores que vuelven el escaparate en contra.

Por Equipo Revea · Actualizado:

¿Puede la galería de entrega hacer de portfolio?

No del todo, y conviene no mezclarlas: el portfolio es público y selectivo, la galería es privada y completa. Lo que sí existe es una pieza intermedia que hace el trabajo de las dos: un avance público de la boda, con las fotos que tú eliges, que cualquiera puede ver sin tocar la entrega real.

La diferencia importa porque el público no es el mismo. La pareja entra a descargar y a revivir el día; el invitado que no te conoce entra por curiosidad y se va en dos minutos. A la primera le sirve la boda entera ordenada por escenas; al segundo le sobra todo menos tus veinte mejores fotos.

Y la audiencia es real: en una boda de ciento veinte invitados, el enlace circula por grupos de familia durante los días siguientes a la entrega. Es el único momento del año en que cien personas interesadas en bodas miran tu trabajo a la vez, casi todas desde el móvil.

Qué enseña cada superficie y a quién
SuperficieQuién entraQué ve
Enlace privado de la parejaLa pareja y, si quieres, sus padresLa boda completa por escenas, con descargas y favoritas
Enlace de invitadosQuien reciba el enlace de la parejaLa galería según el acceso que fijes: abierta, con email o con contraseña
Avance públicoCualquiera, desde tu portfolio o tu webSolo la portada y las fotos que marcas, en una retícula, sin descargas
PortfolioVisitantes nuevos que aún no te conocenLa lista de bodas que eliges mostrar, en el orden que decides

Qué parte de una boda entregada puede ser pública

Solo lo que la pareja haya autorizado, y una selección corta. Publicar fotos de personas identificables en tu web o en tu portfolio es un uso promocional distinto de la entrega, y necesita el consentimiento de quien aparece. Lo habitual es recogerlo en el contrato, con una cláusula que la pareja pueda rechazar sin que cambie el precio ni el servicio.

Con el permiso resuelto, la selección. Entre veinte y cuarenta fotos por boda es suficiente para que alguien entienda cómo trabajas; más allá, el visitante deja de mirar y empieza a pasar. El criterio no es "las mejores sueltas", sino las que cuentan el día: un preparativo, la ceremonia, dos o tres retratos, la finca y la fiesta.

En Revea esa selección son las fotos que marcas como destacadas en cada galería. El avance público enseña la portada y esas fotos en una sola retícula, sin escenas, sin descargas, sin favoritas y sin búsqueda por cara. Funciona incluso si la galería está protegida con contraseña: lo que se abre es el escaparate, no la entrega.

  • Pide el permiso de uso promocional por escrito, en el contrato, antes de la boda.
  • Respeta la negativa sin penalizarla: hay parejas que no quieren salir y es legítimo.
  • Con menores, el consentimiento lo dan sus padres o tutores, no la pareja.
  • Deja fuera a los invitados en momentos poco favorables, aunque la foto sea buena.
  • Elige de veinte a cuarenta fotos que cuenten el día, no un resumen de tus logros.

Cómo preparar la galería para que trabaje a tu favor

Lo primero es la portada, porque decide si alguien sigue bajando. Revea tiene dieciocho diseños de portada, entre ellos uno con el vídeo que elijas como fondo, y un punto de interés que fija qué parte exacta de la foto se ve en pantallas pequeñas. Eso último no es un detalle: la mayoría de los invitados entra desde el móvil.

Después, la coherencia. Si cada boda que entregas se ve distinta, tu estilo no se reconoce. Con once combinaciones tipográficas, la paleta de colores y la retícula configurable puedes fijar un aspecto y guardarlo: Revea deja guardar hasta tres diseños propios completos y marcar uno por defecto, de modo que la siguiente galería sale ya con tu estilo y solo cambias la foto de portada.

Y por último la marca. El pie de la galería lleva tu logo y los enlaces que decidas mostrar: email, Instagram, TikTok y web. En los planes Professional y Studio puedes además entregar bajo tu propio dominio, con verificación de propiedad por DNS, y ocultar la marca de Revea para que el invitado solo vea la tuya.

  • Elige la portada pensando en cómo se recorta en vertical, no en el monitor.
  • Fija un diseño propio y márcalo por defecto: la coherencia es la que construye marca.
  • Deja visibles en el pie solo los canales que atiendes de verdad.
  • Conecta tu dominio si tu plan lo permite: la URL también comunica.
  • Nombra la galería con los nombres de la pareja y la fecha, no con un código interno.

Del enlace de invitados al siguiente encargo

El enlace de invitados es tu canal de distribución, y lo reparte la pareja por ti. Cada galería de Revea tiene tres vías: el enlace privado de la pareja, el abierto para invitados y enlaces por escena para compartir solo una parte. Cada uno con su nivel de acceso, así que abrir el escaparate no significa abrir la entrega.

El momento de máxima atención es la primera semana. Un adelanto corto a los pocos días de la boda, con un tráiler y una docena de fotos, llega cuando todo el mundo sigue hablando del día; la entrega completa, semanas después, ya compite con la rutina. Si trabajas foto y vídeo, ese adelanto es la mejor demostración posible de lo que entregas.

El vídeo es, de hecho, la parte que más se comparte y la que peor tratan las plataformas pensadas solo para fotos. En Revea se reproduce en streaming adaptativo hasta 4K, al instante y sin descargar nada, y el invitado que lo ve en el sofá del móvil es exactamente quien puede escribirte en seis meses. También puedes insertar el portfolio en tu propia web, para que ese tráfico aterrice donde tú quieras.

  • Comparte un adelanto en la primera semana y la entrega completa cuando esté lista.
  • Usa el enlace de invitados para lo que circula y el privado para lo que se descarga.
  • Manda a la pareja un mensaje listo para reenviar: el enlace viaja con sus palabras.
  • Incrusta el portfolio en tu web para no partir tu tráfico en dos sitios.

Qué medir para saber si el escaparate funciona

Tres números bastan: visitas por galería, de qué dispositivo entran y qué fotos acumulan más favoritas. Las analíticas de Revea los dan sin configurar nada, con ventanas de siete y treinta días y el top de galerías más vistas, y avisan por email en la primera visita de tu cliente y con un resumen diario de descargas.

Las favoritas son el dato más útil para el escaparate, porque te dicen qué gusta de verdad en vez de qué crees que gusta. Si las fotos que la pareja y sus invitados marcan no son las que tú destacaste en el avance, el avance está mal elegido. Es la única forma honesta de corregir la selección.

Lo que no se ve en las analíticas de la galería es si eso trae encargos, y para eso hay una pregunta sola: cómo te han conocido. Si tu formulario de contacto la incluye, en una temporada sabrás cuántas consultas llegaron de una galería compartida y podrás comparar ese canal con Instagram o con el boca a boca de las fincas.

  • Mira las visitas de cada boda en las dos semanas siguientes a la entrega.
  • Diseña para el dispositivo mayoritario, que casi siempre es el móvil.
  • Corrige el avance con las fotos que acumulan favoritas, no con tu criterio.
  • Pregunta en el formulario cómo te han conocido y revisa el dato por temporada.

Errores que convierten el escaparate en un problema

El primero es publicar sin permiso. Una boda en tu portfolio sin la autorización de la pareja es un problema que aparece justo cuando esa pareja la encuentra, y suele costar más que las consultas que esa boda te iba a traer. Si tienes dudas con un caso concreto, consulta con tu asesoría antes de publicarlo.

El segundo es dejar la boda entera abierta a cualquiera. Ochocientas fotos accesibles sin ningún control no son un escaparate: son una entrega filtrada. Lo público tiene que ser un recorte que tú eliges; el resto vive detrás del acceso que fijes para la pareja y sus invitados.

El tercero es el enlace muerto. Si enseñas una boda en tu portfolio o la enlazas desde redes y esa galería caduca, lo que encuentra el visitante es una página que no abre. Las galerías de Revea tienen fecha de caducidad y avisos antes de que llegue, y la renovación puede cobrarla el cliente; pero la decisión de cuáles mantener vivas porque forman parte de tu escaparate es tuya.

  • No publiques ninguna boda sin permiso escrito de uso promocional.
  • No confundas escaparate con entrega abierta: lo público es una selección.
  • Revisa que las bodas de tu portfolio no tengan la galería caducada.
  • No acumules veinte bodas en el portfolio: enseña las que quieres repetir.
  • No cambies el estilo en cada boda: sin repetición no hay marca reconocible.

Cómo montar el escaparate a partir de una boda ya entregada

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    Comprueba el permiso

    Antes de nada, verifica que el contrato de esa boda incluye el uso promocional de las imágenes y que la pareja no lo rechazó. Sin eso, elige otra boda.

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    Marca las fotos del avance

    Selecciona entre veinte y cuarenta fotos que cuenten el día completo. Esas son las únicas que verá un desconocido: ni escenas, ni descargas, ni el resto de la galería.

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    Revisa la portada en vertical

    Ajusta el diseño de portada y el punto de interés para el móvil. Es lo primero que ve el visitante y decide si sigue bajando.

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    Deja tu marca en el pie

    Logo y los enlaces que atiendes de verdad: email, Instagram, TikTok, web. Si tu plan lo permite, conecta tu dominio y oculta la marca de Revea.

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    Añádela al portfolio y ordénala

    Activa la boda en tu portfolio y colócala donde quieras en la lista. Si tienes web propia, incrusta el portfolio en ella en lugar de duplicar el trabajo.

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    Mide y corrige en dos semanas

    Mira visitas, dispositivo y favoritas. Si las fotos más marcadas no coinciden con tu avance, cambia el avance.

Preguntas frecuentes

¿Puedo usar la galería de entrega como portfolio?

No directamente: la entrega es privada y completa, y el portfolio es público y selectivo. Lo que sí puedes es publicar un avance de esa boda con las fotos que elijas, que cualquiera ve sin acceder a la entrega real ni poder descargar nada.

¿Cuántas fotos debería tener el avance público de una boda?

Entre veinte y cuarenta. Es suficiente para que alguien entienda cómo trabajas y lo bastante corto para que lo mire entero. El criterio es que cuenten el día —preparativos, ceremonia, retratos, finca y fiesta—, no que sean tus fotos técnicamente mejores.

¿Necesito permiso de la pareja para enseñar su boda en mi portfolio?

Sí. Publicar imágenes de personas identificables con fines promocionales es un uso distinto de la entrega y requiere su consentimiento. Lo práctico es recogerlo en el contrato con una cláusula específica que la pareja pueda rechazar, y respetarla si lo hace. Con menores, el permiso lo dan sus padres o tutores.

¿Puedo tener la galería con contraseña y el avance público a la vez?

Sí. El avance enseña solo la portada y las fotos que marcas como destacadas, así que funciona aunque la galería esté protegida con contraseña. La entrega completa sigue cerrada detrás de ella: desde el escaparate nadie ve las escenas, ni el número real de fotos, ni puede descargar nada.

¿Cómo sé si una galería me está trayendo clientes?

Cruza dos datos. Las analíticas de la galería te dan visitas, dispositivo y fotos favoritas tras cada entrega; la pregunta "cómo nos has conocido" en tu formulario de contacto te dice cuántas consultas llegaron por una galería compartida. Con una temporada de datos ya puedes comparar ese canal con el resto.

¿Qué pasa si la galería de una boda de mi portfolio caduca?

El enlace deja de abrirse y el visitante encuentra una página muerta. Las galerías tienen fecha de caducidad y avisos antes de llegar a ella, así que conviene revisar las bodas que forman parte del escaparate y mantenerlas vivas, o quitarlas del portfolio antes de que expiren.

¿Puedo poner el portfolio dentro de mi propia web?

Sí. El portfolio se puede insertar en tu web, de forma que el visitante ve tus bodas sin salir de tu dominio. También existe el portfolio público en una dirección propia, con tu marca, si no quieres montar una web aparte.

Que cada boda entregada trabaje para la siguiente

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