Portfolio de fotógrafo de boda: qué incluir y qué dejar fuera
Qué debe llevar el portfolio de un fotógrafo de boda: cuántas bodas enseñar, cuántas fotos por boda, dónde va el vídeo y qué conviene dejar fuera.
Ir directo al paso a paso
Un portfolio de fotógrafo de boda debe enseñar entre seis y diez bodas, con veinte o cuarenta fotos cada una, y solo bodas parecidas a las que quieres volver a hacer. Lo que sobra casi siempre es cantidad: la entrega completa, las fotos antiguas y los textos largos.
En esta guía tienes qué hace un visitante en los dos minutos que pasa en tu portfolio, cuántas bodas enseñar y con qué criterio, qué seleccionar dentro de cada una, qué conviene dejar fuera aunque duela, y cómo montarlo y mantenerlo sin que se convierta en una tarea eterna.
¿Para qué sirve el portfolio de un fotógrafo de boda?
Sirve para que una pareja decida en dos minutos si te escribe o cierra la pestaña. No es un archivo de tu trabajo ni un premio a tu carrera: es la pieza que filtra, y que debería atraer a las parejas que quieres y espantar educadamente al resto.
El recorrido típico es corto y siempre el mismo. La pareja entra desde Instagram o desde una recomendación, mira la primera pantalla, baja deprisa, abre una boda, mira unas pocas fotos y busca cómo contactarte. Si en ese recorrido no entiende cómo trabajas, no te escribe aunque tus fotos sean buenas.
| Elemento | En el portfolio | Dónde va si no |
|---|---|---|
| Bodas completas seleccionadas | Sí, de seis a diez | Las demás, archivadas |
| Entrega completa de una boda | No | Galería privada de la pareja |
| Vídeo o tráiler | Sí, si lo ofreces | Nunca como archivo para descargar |
| Precios detallados | No | Respuesta a la consulta o reunión |
| Quién eres y cómo contactarte | Sí, breve y visible | Página de contacto o formulario |
| Fotos de hace años con otro estilo | No | Fuera, aunque sean buenas |
Por eso la unidad del portfolio es la boda, no la foto. Una selección de ochenta imágenes sueltas de cuarenta bodas distintas demuestra que sabes hacer buenas fotos; seis bodas contadas enteras demuestran que sabes cubrir un día completo, que es lo que la pareja va a contratar.
Cuántas bodas enseñar y cuáles elegir
Entre seis y diez bodas es el rango que funciona. Con menos de cinco cuesta transmitir que tienes oficio y que lo de hoy no fue suerte; a partir de doce el visitante deja de mirar y empieza a pasar, y las mejores quedan enterradas en la mitad de abajo.
El criterio de selección no es la calidad técnica, sino el encargo que quieres repetir. Si quieres bodas de campo en septiembre con ciento veinte invitados, enseña bodas de campo en septiembre con ciento veinte invitados. Una boda espectacular que no quieres volver a hacer te traerá consultas de bodas que no quieres volver a hacer.
Conviene además que las bodas sean distintas entre sí en lo que importa: luz de día y de noche, interior y exterior, ceremonia civil y religiosa, grande y pequeña. Y el orden pesa: la primera y la última son las que más se miran, así que la mejor va arriba y la segunda mejor cierra.
- De seis a diez bodas, no cuarenta: cada una suma solo si aporta algo distinto.
- Elige por el encargo que quieres repetir, no por la foto que más te gusta.
- Varía luz, lugar y tamaño para que se vea que trabajas en cualquier situación.
- Coloca la mejor boda la primera y la segunda mejor al final.
- Si una boda no la defenderías en una reunión, no la pongas.
Qué incluir dentro de cada boda
Entre veinte y cuarenta fotos por boda, ordenadas como pasó el día. Es suficiente para que alguien entienda tu mirada y lo bastante corto para que lo mire entero desde el móvil, que es desde donde entra la mayoría. La narración vale más que la nota media: mejor una secuencia que se siga que cuarenta imágenes perfectas sin hilo.
Dentro de esa selección conviene cubrir el día completo: un par de preparativos, la ceremonia, dos o tres retratos, un plano del lugar, la fiesta y un cierre. Mezcla planos generales y detalles, y cuida la proporción de verticales: en el móvil una foto vertical ocupa la pantalla entera y una horizontal se queda en una franja.
Si grabas vídeo, el portfolio es el sitio donde demostrarlo. Revea es una plataforma de galerías de foto y vídeo para bodas, y el vídeo se reproduce en streaming adaptativo hasta 4K, al instante y sin descargar nada: la pareja le da al play en el sofá y lo ve igual que una plataforma de series. Es el punto donde más se nota la diferencia frente a las herramientas pensadas solo para fotos.
- De veinte a cuarenta fotos por boda, en el orden en que ocurrió el día.
- Cubre preparativos, ceremonia, retratos, lugar y fiesta: no solo los retratos.
- Vigila cuántas verticales hay: el portfolio se ve sobre todo en el móvil.
- Si ofreces vídeo, que se reproduzca en la página, no como archivo aparte.
- Cierra cada boda con una foto que se recuerde, no con la que te sobró.
Qué dejar fuera, aunque cueste
Lo primero, la entrega completa. Ochocientas fotos abiertas a cualquiera no son un portfolio: son una entrega filtrada, y además castigan a la pareja, que confió esas imágenes para ella y los suyos. Lo público tiene que ser un recorte que eliges tú; la boda entera vive detrás del acceso que fijes para la pareja y sus invitados.
Lo segundo, lo que ya no te representa. Fotos de hace cinco años editadas con otro criterio, bodas que aceptaste por llenar el calendario, imágenes repetidas de la misma escena. Si tu estilo cambió, el portfolio tiene que haber cambiado con él, porque la pareja va a pedirte exactamente lo que vea.
Y lo tercero, cualquier cosa que estorbe la decisión: párrafos largos sobre tu filosofía, logotipos de proveedores, enlaces que ya no abren. Publicar una boda en abierto además necesita permiso: el uso promocional es distinto de la entrega y se recoge por escrito en el contrato, con una cláusula que la pareja pueda rechazar sin que cambie el precio. Ante un caso dudoso, consulta con tu asesoría.
- No publiques ninguna boda sin permiso escrito de uso promocional.
- No cuelgues la entrega entera: lo público es una selección tuya.
- Quita lo que ya no harías igual, por buena que fuese la foto.
- No pongas precios detallados: esa conversación es por email o en persona.
- Revisa que ninguna boda del portfolio tenga la galería caducada.
Cómo montarlo y mantenerlo sin que te coma la semana
La parte práctica es decidir qué se ve y en qué orden. En Revea el portfolio se arma desde las bodas que ya tienes entregadas: activas las que quieres mostrar, las arrastras para ordenarlas y eliges plantilla, número de columnas y proporción de las tarjetas. Hay cuatro plantillas (retícula de una a tres columnas, títulos al pasar el cursor, editorial asimétrica y lista tipo índice), seis tipografías y tres esquemas de color, más un fondo propio si quieres el tuyo.

Dentro de cada boda eliges qué ve un desconocido marcando las fotos destacadas: el avance público enseña la portada y esas fotos en una sola retícula, sin escenas, sin descargas, sin favoritas y sin búsqueda por cara. Funciona aunque la galería esté protegida con contraseña, así que puedes tener la entrega cerrada y el escaparate abierto a la vez.
Sobre la dirección, hay dos caminos: el portfolio público en tu propia dirección, o insertarlo en la web que ya tengas con el fragmento de código que te da el editor, para que el visitante no salga de tu dominio. En los planes Professional y Studio puedes además entregar bajo tu dominio propio, con verificación de propiedad por DNS, y ocultar la marca de Revea para que solo se vea la tuya.
- Monta el portfolio con bodas ya entregadas: no dupliques el trabajo de subida.
- Fija una plantilla y no la cambies cada temporada: la repetición construye marca.
- Marca las fotos destacadas de cada boda: son lo único que ve un desconocido.
- Insértalo en tu web si ya tienes una, en lugar de partir el tráfico en dos sitios.
- Revísalo dos veces al año, al acabar la temporada y antes de que empiece la siguiente.
Cómo montar tu portfolio en una tarde
- 01
Haz la lista corta de bodas
Escribe las bodas que harías otra vez y quédate con seis u ocho. Comprueba antes que cada una tiene el permiso de uso promocional firmado.
- 02
Selecciona dentro de cada boda
Marca entre veinte y cuarenta fotos que cuenten el día de principio a fin. Esas son las únicas que verá alguien que no te conoce.
- 03
Elige plantilla y estilo, y no lo toques más
Plantilla, columnas, proporción de las tarjetas, tipografía y color. Una sola decisión para todo el portfolio: la coherencia es lo que se recuerda.
- 04
Ordena las bodas
La mejor arriba, la segunda mejor al final. Alterna luz, lugar y tamaño para que dos bodas seguidas no se parezcan.
- 05
Pon el vídeo y el contacto donde se vean
Si ofreces vídeo, que se reproduzca sin descargar nada. Y deja un camino claro para escribirte desde cualquier punto de la página.
- 06
Míralo en el móvil antes de darlo por bueno
Recorre el portfolio entero desde un teléfono, como lo hará la pareja. Lo que ahí no se entienda, sobra.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas bodas debe tener el portfolio de un fotógrafo de boda?
Entre seis y diez. Menos de cinco no transmite oficio y más de doce hace que el visitante pase de largo sin mirar. Cada boda tiene que aportar algo distinto: luz, lugar, tamaño o tipo de ceremonia. Si una no aporta nada nuevo, quítala.
¿Cuántas fotos por boda conviene enseñar?
De veinte a cuarenta, ordenadas como pasó el día. Es suficiente para que alguien entienda cómo trabajas y lo bastante corto para que lo mire entero desde el móvil. El criterio es que cuenten el día completo, no que sean tus fotos técnicamente mejores.
¿Debo poner precios en el portfolio?
No los detalles. El portfolio sirve para que la pareja decida si encajáis; el precio se habla cuando ya sabe qué compra, en la respuesta a su consulta o en una reunión. Si quieres filtrar antes, basta con indicar desde dónde empiezan tus servicios en la página de contacto.
¿Necesito permiso de la pareja para enseñar su boda en mi portfolio?
Sí. Publicar imágenes de personas identificables con fines promocionales es un uso distinto de la entrega y requiere su consentimiento. Lo práctico es recogerlo en el contrato con una cláusula específica que la pareja pueda rechazar. Con menores, el permiso lo dan sus padres o tutores.
¿Puedo usar la galería de entrega como portfolio?
No directamente: la entrega es privada y completa, y el portfolio es público y selectivo. Lo que sí puedes es publicar un avance de cada boda con las fotos que marques, que cualquiera ve sin acceder a la entrega real ni poder descargar nada, aunque la galería tenga contraseña.
¿Dónde pongo el vídeo si hago foto y vídeo?
Dentro del portfolio, reproduciéndose en la propia página y sin pedir ninguna descarga. Con streaming adaptativo hasta 4K se ve al instante y se adapta a la conexión de quien mira. Un enlace a un archivo pesado para descargar hace que casi nadie llegue a verlo.
¿Cada cuánto hay que actualizar el portfolio?
Dos veces al año es suficiente: al cerrar la temporada y antes de que empiece la siguiente. En cada repaso entra lo mejor del año, sale lo que ya no te representa y se comprueba que ninguna boda enlazada tenga la galería caducada.
Así se ve una galería Revea
Un portfolio hecho con las bodas que ya entregas
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