Negocio
Un calendario de bodas sin solapes cumple tres reglas: una sola fuente de verdad, cada fecha con su estado —tentativa o en firme— y los días anexos bloqueados antes de confirmar. Los solapes casi nunca vienen de olvidar una fecha: vienen de tener dos agendas.
En esta guía tienes el sistema completo: qué estado lleva cada fecha y qué bloquea, cuánto tiempo se guarda una fecha sin señal, qué días hay que reservar además del día de la boda, cómo tratar las bodas que ocupan varios días y cómo llevar todo eso al calendario del móvil sin acabar con dos listas que no coinciden.
Por Equipo Revea · Actualizado:
Con una sola lista donde cada fecha tiene estado. El error de partida es llevar las consultas en el correo, las bodas cerradas en el calendario del móvil y los bloqueos propios en la cabeza: en cuanto hay tres sitios, ninguno está completo y el solape es cuestión de tiempo. La regla práctica es que si una fecha compromete tu sábado, está en el calendario, aunque todavía no haya contrato.
Lo que distingue un calendario de bodas de una agenda normal es que casi todas las fechas son condicionales durante semanas. Una pareja pregunta por el 13 de junio, pide tarifas, se lo piensa, y mientras tanto llega otra para el mismo día. Si las dos figuran igual, acabas diciendo que no a la que iba a firmar; si ninguna figura, acabas con las dos. Por eso el estado importa tanto como la fecha.
Cada entrada debería llevar cuatro datos mínimos: la fecha, el estado, el lugar y el contacto. El lugar no es un adorno: decide si necesitas bloquear el día anterior por el desplazamiento. Y el estado es el que te deja contestar en el momento, sin abrir el correo, cuando una pareja te pregunta por un sábado de temporada.
| Estado | Qué compromiso hay | Qué bloquea |
|---|---|---|
| Consulta recibida | Ninguno: la pareja solo ha preguntado | Nada, pero se anota para ver la demanda real de esa fecha |
| Fecha tentativa | Tu palabra, con un plazo y sin dinero por medio | La fecha, solo durante el plazo acordado |
| Reservada con señal y contrato | Compromiso firme por escrito por las dos partes | El día, el viaje y los días anexos de esa boda |
| Bloqueo propio | Vacaciones, otra sesión, semana de edición | Los días marcados, igual que si fueran una boda |
| Entregada o cerrada | Ninguno a futuro | Nada: queda como histórico para planificar la temporada |
Lo habitual en el sector son entre 7 y 14 días, y lo importante es que el plazo esté dicho desde el principio. Una fecha tentativa sin fecha de caducidad no es una reserva: es un sábado que no vendes y que tampoco cobras. Cuando das el plazo por escrito en el mismo mensaje en que mandas las tarifas, la conversación deja de ser incómoda, porque no estás presionando a nadie: estás contando cómo funcionas.
La fecha se suelta cuando vence el plazo, no cuando la pareja contesta. Si el día 15 no hay señal ni contrato, el 13 de junio vuelve a estar libre y así se lo dices. Lo que no funciona es esperar indefinidamente por educación: en temporada alta, una fecha guardada tres meses sin compromiso es una boda perdida que no se ve en ningún sitio, porque la segunda pareja ya contrató a otro.
Lo que convierte la tentativa en reserva es la señal cobrada más el contrato firmado, no una de las dos cosas: con una sola, nadie sabe qué pasa si la boda se cae. Apunta también quién más preguntó por esa fecha; si la tentativa vence, tienes a quién escribir el mismo día.
El día de la boda es el único que casi todo el mundo apunta, y es la razón por la que aparecen solapes entre fechas que sobre el papel no chocan. Una boda a cuatro horas de coche con ceremonia a las 12:00 ocupa el día anterior, porque tienes que viajar y dormir allí. Si ese día anterior figura libre, nada te impide aceptar una sesión de preboda que luego no puedes cubrir.
El día siguiente es el otro que falta. Una boda que acaba a las cinco de la mañana no deja un domingo útil, y aceptar algo para esa mañana es firmar un problema. Lo mismo pasa con las prebodas y postbodas de las parejas que ya tienes: son fechas propias, con su desplazamiento, y merecen una entrada en el calendario en vez de vivir en un hilo de WhatsApp.
Y queda el bloqueo que nadie se pone y que decide los plazos de entrega: las semanas de edición. Si las marcas antes de abrir la agenda de la temporada, vendes solo lo que queda libre y el plazo se sostiene. Si las dejas para después, se las come la primera pareja que pregunte por un fin de semana de junio.
Una boda de varios días ocupa el calendario de una forma que una sola fecha no refleja. Las bodas de destino, las que empiezan con una cena de bienvenida el viernes y terminan con una comida el domingo, o las celebraciones con ritos de dos jornadas, son fechas de dos a cuatro días. Si en tu lista solo está el sábado, los días de alrededor parecen libres y los vas a vender.
La forma de llevarlas sin duplicar entradas es marcar un día principal y decir cuántos días ocupa antes y después. El día principal es el que manda para todo lo demás: el contrato, los cobros y el plazo de entrega cuelgan de él, mientras los días anexos solo sirven para bloquear la agenda. Así la boda sigue siendo una sola en tus cuentas de temporada y, a la vez, cubre los días que de verdad te ocupa.
En Revea cada boda puede declarar los días que ocupa antes y después del día principal, hasta un máximo de siete días en total, y el aviso de fechas que chocan cuenta esos días anexos igual que el día central. Es la diferencia entre enterarte de que el viernes estaba ocupado al cerrar la fecha y enterarte dos meses después, cuando ya has dicho que sí a otra pareja.
La solución no es copiar las bodas a mano al calendario del teléfono: es suscribirlo. Un feed de calendario, el formato ICS que entienden Google Calendar y Apple Calendar, se añade una vez y se actualiza solo. Tú sigues trabajando en un único sitio y las bodas aparecen en el calendario que ya consultas cien veces al día, junto al dentista y los cumpleaños.
La diferencia con copiar y pegar es que nunca hay dos versiones. Cuando una pareja mueve la fecha, cambias la boda en un sitio y el calendario del móvil se entera en la siguiente sincronización. Cuando se copia a mano, el solape aparece justo ahí: la fecha vieja se queda en el teléfono, nadie la borra, y en temporada ya no sabes cuál de las dos es la buena.
Conviene que al móvil solo salgan las bodas confirmadas. Las tentativas y las consultas son ruido en el calendario que compartes con tu pareja o tu equipo, y además cambian cada semana. En Revea el feed de calendario lleva solo las bodas confirmadas, con la fecha de inicio y fin correctas en las de varios días, y las tentativas se quedan en la vista de año, que es donde las necesitas para decidir.
El primero es llevar dos agendas, y es el origen de casi todos los demás. En cuanto las consultas viven en el correo y las bodas en el calendario, ninguna de las dos listas está completa, y contestas a una pareja mirando la que no tenía el dato. El segundo es dar una fecha por teléfono y no apuntarla al colgar: entre la llamada y la noche caben dos consultas más.
El tercero es confundir contrato con reserva: mientras no hay señal cobrada, la fecha sigue en el aire aunque el documento esté firmado. El cuarto es no revisar el fin de semana anterior y el siguiente antes de cerrar: tres bodas en el mismo mes no provocan un choque de fechas, provocan un choque de plazos de entrega, que se nota más tarde y se arregla peor.
El último lo vemos a menudo en los estudios que empiezan a usar Revea: tener la información correcta y no verla a tiempo. La fecha estaba apuntada, el día anexo también, pero en una hoja que nadie abre el día que suena el teléfono. Que el aviso salte en el momento de poner la fecha, y no en una revisión mensual, es lo que convierte el calendario en algo que de verdad evita solapes.
Bodas cerradas, tentativas, prebodas y consultas abiertas. Si una fecha compromete tu fin de semana, entra, aunque no haya contrato.
Consulta, tentativa con plazo, reservada con señal y contrato, o bloqueo propio. Sin estado no puedes contestar en el momento.
Vacaciones, compromisos personales y las semanas de edición de las bodas que ya tienes. Lo que quede libre es lo que puedes vender.
Viaje, madrugada siguiente y días extra de las bodas de varios días. Es el bloqueo que falta en casi todas las agendas.
Entre 7 y 14 días, dicho por escrito con las tarifas. Apunta la fecha de vencimiento, no solo la de la boda.
Con un feed ICS de las bodas confirmadas. Una sola fuente, sin copiar nada a mano y sin fechas viejas olvidadas.
Con una sola lista en la que cada fecha tiene estado: consulta, tentativa con plazo, reservada con señal y contrato, o bloqueo propio. Además del día de la boda se bloquean el viaje, la mañana siguiente si acaba de madrugada y las semanas de edición. Lo demás es lo que puedes vender.
Entre 7 y 14 días es lo habitual, y el plazo se dice por escrito junto con las tarifas. Al vencer, la fecha vuelve a estar libre aunque la pareja no haya contestado. Guardar una fecha meses sin compromiso cuesta una boda que no aparece en ninguna cuenta.
Sí, un sábado y un domingo son viables de forma puntual si ninguna de las dos exige viaje largo ni acaba de madrugada. El riesgo no es el día de la cobertura, es la cola de edición: dos reportajes a la vez alargan el plazo de entrega de todo lo que ya estaba esperando.
Marca un día principal y, aparte, cuántos días ocupa antes y después. El día principal es el que manda para el contrato, los cobros y el plazo de entrega; los anexos solo bloquean la agenda. Así la boda cuenta una vez en tus números y cubre todos los días reales.
Suscribiendo un feed de calendario en formato ICS desde Google Calendar o Apple Calendar: se añade una vez y se actualiza solo. En Revea ese feed lleva las bodas confirmadas, con la fecha correcta en las de varios días. Copiarlas a mano es lo que acaba creando dos agendas.
Depende de cómo lo tengas escrito, pero lo habitual y lo más seguro es exigir señal cobrada y contrato firmado. Con una sola de las dos cosas la fecha sigue en el aire: si la boda se cae, nadie sabe qué pasa, y tú has estado rechazando consultas para ese día.
Avisa a las dos de que la fecha está pedida y mantén el mismo plazo para ambas, con la segunda en lista de espera. Quien llegue primero a la señal y el contrato se queda el día. Lo que no conviene es guardar la fecha a las dos sin plazo, porque pierdes las dos bodas.
En Revea las bodas viven en un calendario de año con aviso de fechas que chocan, días anexos para las bodas de varios días y un feed de calendario para tu móvil con las confirmadas. Prueba 30 días gratis, sin tarjeta.
Probar Revea gratisCuántas bodas al año puede hacer un fotógrafo según cómo trabaje: las horas reales de cada boda, dónde está el cuello de botella y cómo subir el número.
Cuándo es la temporada de bodas en España, con qué antelación reservan las parejas, cuándo entran las consultas y cuándo puedes entregar de verdad.
Cuánta señal pedir para reservar una boda, cómo cobrarla (transferencia, Bizum o pasarela), qué factura emitir y cómo dejarla escrita en el contrato.
Calendario de bodas con vista de año y feed ICS, workflow por pasos y la ficha de cada boda con sus contactos, contrato y galería.