Flujo de trabajo
Si haces álbumes o retoque fino, conoces la escena: el cliente te manda capturas de pantalla por WhatsApp, una lista de números apuntados a mano ("la 34, la 78... ¿o era la 87?") o un Excel con nombres de archivo que no coinciden con los tuyos. Y tú, a cruzar listas.
La selección de fotos no tiene por qué ser eso. Con una galería que la contemple, el cliente marca sus fotos dentro de la propia galería y tú recibes la lista exacta, sin transcripciones, sin versiones cruzadas, sin caos.
Actualizado: julio 2026
El problema de fondo es que WhatsApp y el email no saben qué foto es cuál: el cliente describe ("la del beso en la escalera"), transcribe números o reenvía capturas comprimidas, y cada ida y vuelta introduce errores. Un número mal copiado y el álbum lleva la foto equivocada.
Encima, la conversación se fragmenta: la mitad de la selección llega por WhatsApp, un cambio por email tres días después, y otro por audio. Cuando toca montar el álbum, no existe una lista final fiable. Existe una arqueología de mensajes.
La alternativa es que la selección ocurra donde están las fotos. El cliente abre su galería, marca favoritos mientras la disfruta y, cuando hay un encargo concreto (álbum, retoques), completa una selección con un número objetivo de fotos: la galería le muestra cuántas lleva y cuántas le quedan.
Para ti, el resultado es una lista exacta e inequívoca de las fotos elegidas, las mismas que tú subiste, sin transcripciones intermedias. En Revea, además, recibes un aviso cuando el cliente completa la selección: no hace falta perseguirle preguntando "¿cómo vas?".
La herramienta resuelve la mecánica, pero el encuadre del encargo lo pones tú. Tres costumbres que ahorran semanas: limitar, poner fecha y cobrar los extras.
Para este flujo, la galería debe ofrecer dos piezas: favoritos (el cliente marca lo que le gusta, sin compromiso) y selecciones formales con número objetivo, que se pueden dar por completadas. En Revea ambas vienen con la galería, y la selección completada te llega como aviso con la lista exacta de fotos.
A partir de ahí, tu parte: exportar esa lista a tu flujo de edición o diseño de álbum sabiendo que es la selección definitiva, acordada y con fecha.
Los favoritos son libres: el cliente marca lo que le gusta mientras ve la galería. Una selección es un encargo formal con un número objetivo de fotos (por ejemplo, 40 para el álbum) que el cliente completa y tú recibes como lista cerrada.
En Revea, la selección tiene estado: cuando el cliente la completa, te llega un aviso con la lista exacta. Se acabó preguntar por WhatsApp "¿ya tenéis las fotos del álbum?".
Depende del formato y las páginas, pero acotarlo (40–80 es un rango habitual) es lo que hace posible la selección. Define el número en el contrato y ofrece fotos adicionales con precio por unidad.
Pacta una ronda de cambios con fecha límite. La ventaja de tener la selección en la galería es que cualquier ajuste queda sobre la misma lista, no disperso en tres conversaciones.
Favoritos y selecciones con número objetivo dentro de la galería, con aviso al completarse. Prueba 30 días gratis, sin tarjeta.
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