Entrega de bodas
Si eres fotógrafo: no, no tienes que mantener todas tus galerías online para siempre. Si eres la pareja y te preguntas cuánto durará vuestro link: lo habitual es que la galería esté disponible entre 6 y 12 meses, y que se pueda renovar después, tu fotógrafo te lo habrá indicado (o debería).
En esta guía explicamos por qué "para siempre" no es una política sino la ausencia de una, cuál es la práctica sana del sector y cómo convertir la renovación en un pequeño ingreso recurrente en lugar de un coste eterno.
Actualizado: julio 2026
Una boda son cientos de fotos en alta resolución y, cada vez más, vídeo. Multiplicado por cada temporada, el archivo online crece sin parar, y ese almacenamiento lo paga alguien, normalmente tú, mes a mes, por bodas entregadas hace años cuyas parejas ya descargaron todo.
A eso se suma el ángulo legal: el RGPD pide conservar los datos personales solo el tiempo necesario para su finalidad. Una galería de boda contiene datos de decenas de personas; mantenerla online indefinidamente "por si acaso" encaja mal con ese principio. La caducidad no es tacañería: es una política de conservación con nombre y fecha.
El equilibrio que funciona para la mayoría de estudios: la galería está incluida en el servicio durante 6 a 12 meses, tiempo de sobra para que la pareja la disfrute, la comparta con todo el mundo y descargue sus copias, y a partir de ahí, quien quiera mantenerla online la renueva.
Doce meses tiene además una lógica emocional: cubre el primer aniversario, cuando muchas parejas vuelven a la galería. Menos de 6 meses suele quedarse corto para el ritmo real de una boda (viajes, familia, mudanzas); más de 12 incluidos raramente aporta y solo alarga tu coste.
La caducidad solo genera conflicto cuando se descubre tarde. La solución es contarla desde el principio: una línea en el contrato ("la galería online estará disponible durante 12 meses desde la entrega; después podrá renovarse") y un recordatorio en el email de entrega.
Así, cuando llegue el aviso de expiración, no será una sorpresa sino el momento previsto para una decisión sencilla: descargar todo, renovar, o dejarla ir. Tres opciones legítimas, lo importante es que la pareja elija.
Bien planteada, la renovación deja de ser una gestión incómoda y pasa a ser un pequeño ingreso recurrente que no te cuesta trabajo. La clave es que el proceso no dependa de ti: ni perseguir a la pareja, ni cobrar a mano, ni reactivar nada manualmente.
En Revea funciona así: cada galería tiene caducidad configurable, el cliente recibe recordatorios automáticos antes de que expire, y puede pagar él mismo la renovación por 1 o 5 años directamente desde la galería. El cobro va íntegro al fotógrafo a través de Stripe, sin comisión de Revea. Tú fijas el precio; el sistema hace el resto.
Lo habitual es que el servicio incluya entre 6 y 12 meses de galería online, con opción de renovar después. Doce meses es un buen estándar: cubre el primer aniversario y da tiempo de sobra para compartir y descargar.
No, si descargas tus copias antes, la galería es la entrega online, no tu único archivo. Y si queréis mantenerla online (para volver a verla o compartirla), normalmente podréis renovarla; pregunta a tu fotógrafo.
Depende de la política de cada fotógrafo: la galería deja de estar accesible online y el fotógrafo decide qué conserva en su propio archivo y durante cuánto tiempo. Lo correcto es que esa política esté escrita en el contrato.
No, si se comunica desde el principio. Mantener una galería online tiene un coste real y la renovación es un servicio opcional, como ampliar cualquier suscripción. El conflicto solo aparece cuando la caducidad se descubre por sorpresa.
El fotógrafo, directamente: el cliente paga la renovación de 1 o 5 años desde la propia galería y el cobro llega íntegro al fotógrafo a través de Stripe. Revea no se lleva comisión.
Caducidad configurable, recordatorios automáticos al cliente y renovaciones de 1 o 5 años que paga él mismo, cobro directo vía Stripe, 0 % de comisión. Prueba Revea 30 días gratis, sin tarjeta.
Probar Revea gratisCómo proteger una galería de fotos online: link privado, contraseña que cubra también las descargas, links separados para pareja e invitados y caducidad.
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